Guerras



Basta conocer medianamente la dinámica de las motivaciones humanas y el curso de la historia para comprender que todas las guerras han sido siempre, en último término, conflictos por el dinero o el poder, batallas por adquirir, ampliar o defender el control de los recursos. Las ideologías y las religiones no han sido ni pueden ser más que pretextos, señuelos y armas arrojadizas para el propio control de los peones, y de ese modo parte de la estrategia de unos pocos hacia el poder. La proclamación y expansión de las ideas nunca es el fin, sino el medio.

Cuando no logremos entender el sentido de una guerra es preciso mirar más arriba de los soldados y más allá del corto plazo, a través de una  densa nube de desinformación y manipulación mediática, para preguntarse: ¿Quién obtiene o puede obtener un beneficio de todo esto?, ¿qué recursos económicos, energéticos, de tierras o de poder en alguna forma se dirimen?, ¿quién hay más allá de los peones y los alfiles diseñando la estrategia del juego?

Escribe un Comentario


Nombre*

Email (no será publicado)*

Página Web

Tu Comentario*

Enviar Comentario

© Copyright 2014 Pedro Jara - Diseñado por Identika.